10/02/2014 - 20:00
Discurso en memoria de Marcos Barbón
Marcos Barbón.

En Octubre de 2009, con el Pádel incipiente en León, Marcos Barbón creó la primera liga de Padeleón con un total de 12 parejas. Su intención era, y cito sus palabras “crear un gran grupo humano, serio, respetuoso, cumplidor y comprometido con los objetivos y la normativa del Club”. En todos los centros deportivos de León peleó por conseguir condiciones ventajosas para los socios de Padeleón, de forma totalmente desinteresada.

No es extraño que de las 12 parejas iniciales se pasara a más de 150 en la última liga, y que el número de socios ascendiera a más de 500. La gente se apuntaba a Padeleón porque le conocía y porque sabía cómo era: implicado, legal, emprendedor… y nos enganchaba a todos al pádel, nos transmitía su entusiasmo por este deporte.

Jugador incombustible. Podía jugar varios partidos al día sin comer, sólo con su refrescode Cola, y sin calentar ni estirar. Parecía que nada podía con él. En cuanto entraba en la cancha
ya pronunciaba su mítica frase: “Bola de saque”. Era un placer jugar con él y contra él, siempre amable, ni un mal gesto. Muchos jugaron con él partidos vibrantes, de alto nivel e intensidad.
Somos muchos también los que decimos que aprendimos a jugar con él, siempre tan paciente, dando consejos constantemente en la pista: “arma bien el golpe”, “mucho medio”, “pantano”, "pared", . Y siempre animando; típica era su expresión: “Bien, bien! ¡Bravo fenómeno! Y si nos desanimábamos por una mala jugada o golpe siempre decía: “Ya está. El pasado no existe, sólo la bola siguiente importa. Volvemos a empezar”. Cada vez que juguemos un partido se nos hará muy difícil no oírle porque siempre estaba y estará jugando con nosotros. 

En sus ratos libres, como él mismo bromeaba en alguna ocasión, se dedicaba a la medicina. Sabemos de sus méritos como hematólogo: buen profesional y muy valorado en el Hospital de León, Presidente de la Sociedad Castellano-Leonesa de Hematología, Presidente del Club Cito- Hematológico de Castilla y León, Colaborador Honorífico de la Universidad de León y a punto de ser nombrado Jefe del Servicio de Hematología del Hospital de León.

Todo esto sólo lo podía hacer Marcos Barbón, que había nacido para organizar, para liderar… y podía, porque vosotras, Josefina, Eva, como él decía “erais el motor de su vida” y su princesa Eva, “la lucecita que se le iluminaba tantas veces” y de quien con tanto orgullo hablaba. Gracias por haber sido tan generosas con nosotros, por haber cedido parte del tiempo que podía estar con vosotras para que llevara a cabo proyectos como éste de Padeleón. (o el
CACHU de fútbol sala.)

Nosotros sentimos el orgullo de pertenecer a este gran grupo humano, que ha hecho posible que compartamos la afición por el pádel e incluso ha sido el germen de amistades. Dando ejemplo con su intachable comportamiento y natural sencillez, nos pedía siempre respeto por nuestros compañeros. Creo que hoy, más que nunca, podría sentirse orgulloso de haber conseguido su objetivo. Nunca le olvidaremos y agradecemos que nos haya donado su espíritu.

Probablemente Marcos no era partidario de actos de este tipo, pero nosotros necesitábamos rendirle un homenaje a él, nuestro amigo y Presidente, y haceros partícipes a vosotros. Puede parecer que hasta llega tarde pero sabemos que Marcos siempre sintió nuestro
afecto, respeto y admiración por él y sobre todo, tenía la satisfacción de haber creado un gran grupo humano como éste.

Hoy, más allá de la pena que sentimos por su ausencia, nos complace teneros aquí, a su familia, a la que tanto quería, sin los que nada habría sido posible; los que tenéis el apellido Barbón, que con tanto orgullo llevaba. Muchas gracias por estar entre nosotros y por recibir con sincero agradecimiento nuestra muestra de cariño.

Y para agradeceros a todos vuestra presencia, me gustaría terminar con una de sus frases:

"Vosotros sois los artífices de Padeleón"... “El éxito de PADELEÓN se debe única y exclusivamente a vosotros, a todos esos socios que con su compromiso y respeto habéis conseguido consolidar el gran grupo humano y animado a otra mucha gente con las mismas características. Sinceras gracias, por lo que habéis conseguido”.